La historia de Cassina a través de sus sillas Cassina reúne una selección de su colección de sillas de los últimos 100 años en la exposición que acoge su flagship store de Barcelona

4 Diciembre 2014. ¿Estás cómodamente sentado? Entonces empezamos. Cassina presenta otra historia fascinante, una historia de herencia, investigación e innovación, sobre su amplia colección de sillas, en exposición en Cassina Barcelona.
 
Diseño narrativo: una selección de sillas de Cassina desde el pasado al presente, unidas por la innovación.
18 sillas emblemáticas han sido elegidas del archivo histórico de Cassina y de la colección actual para explicar esta historia.
Todo comienza con los orígenes de la modernidad, encarnada en una selección de piezas de la Cassina I Maestri Collection, y se desarrolla durante un siglo en una equilibrada representación de las colecciones de la marca, que combinan innovación y tradición.
Cada silla protagonista de esta historia es el resultado de un importante desafío donde el diseñador y el R&D Department de Cassina realizan un intenso estudio de materiales y características técnicas. Por ejemplo, el complejo proceso de trabajo tras el cuerpo suspendido de la silla M10 de Patrick Norguet, que ha revolucionado la construcción tradicional de la silla clásica.
A lo largo de los años muchas de estas piezas han conseguido reconocimiento internacional por su diseño industrial y hoy son consideradas iconos del mobiliario.
 
LOS INICIOS DE LA MODERNIDAD - LOS MAESTROS
 
Hill House 1 de Charles Rennie Mackintosh, 1902, producida por Cassina en 1973
La silla Hill House 1 de Charles Rennie Mackintosh, construida para el dormitorio de la Hill House en Helenburgh en 1902, expresa un importante proceso de simplificación de la abstracción geométrica que integra fuertes valores figurativos y simbólicos. Es particularmente interesante observar la parte superior del respaldo, que, convertido casi en una conclusión racional de la secuencia de líneas verticales, tiende hacia la abstracción formal materializándose en un rejilla cuadrada. La Hill House 1 es un excelente ejemplo del saber hacer en ebanistería de Cassina, una de las claves históricas de la firma. En la realización del respaldo 102 uniones a caja y espiga son encoladas a mano una a una y las patas posteriores de sección cónica son torneadas y pulidas a mano.
 
LC7 de Charlotte Perriand, 1927, producida por Cassina en 1978, integrada en la LC Collection
Diseñada por Charlotte Perriand en 1927 para su apartamento en la Place Saint Sulpice de París. Esta butaquita se exhibió por primera vez en el Salon des Artistes Décorateurs en 1928 en la Salle à manger 28 y posteriormente en el Salon d’automne en 1929. Integrada a la colección firmada por Le Corbusier, Pierre Jeanneret y Charlotte Perriand. Se trata del estudio de una pequeña butaca giratoria para oficina, cuya forma nace, así como el resto de la colección presentada en 1929, tras un atento análisis de la función y las acciones del hombre. Una nueva forma que se expresa a través de los materiales de la época y su estética innovadora con el objetivo de hacer hincapié en el espíritu de la pureza y el orden, coherente para una producción industrial.
 
Zig Zag de Gerrit T. Rietveld, 1934, producida por Cassina en 1978
Con ella Rietveld introduce en el vasto panorama tipológico de la silla una nueva planta morfológica gracias a la adopción de la línea oblícua. Zig Zag está formada por cuatro planos en secuencia rítmica que se convierten en una elegante, y solo aparente, inestabilidad, siguiendo el esquema respaldo + asiento + sostén + base. El arquitecto holandés realizó algunas variantes de color lacadas con la sección en contraste, para enfatizar la continuidad de la zeta invertida, resaltando la relación entre las líneas vertical, oblícua y horizontal.
 
Barrel de Frank Lloyd Wright, 1937, producida por Cassina en 1986
La silla con brazos o butaquita “barril” de Frank Lloyd Wright es significativa del nuevo proceso de geometrización conducido por el arquitecto estadounidense, partiendo del estudio de las formas naturales.
Se trata de una pieza de unas connotaciones plásticas muy precisas, proyectada como parte integrante de un edificio, creando una perfecta ósmosis. Barrel chair, diseñada por Wright para la casa Herbert Johnson, retoma el diseño de una silla “barril” más contundente que diseñó en 1904 para la casa Darwin D. Martin.
 
Göteborg 1 de Erik Gunnar Asplund, 1934 / 1937, producida por Cassina en 1983
El arquitecto escandinavo Asplund abrió la vía al racionalismo norteuropeo con la pureza lineal y geométrica de sus proyectos. Esta silla, una variante del modelo diseñado para el municipo de Göteborgexpresa claramente el retorno a las formas orgánicas y a la simplificación expresiva formal, evidenciado por el sinuoso respaldo.
 
Ombra Tokyo de Charlotte Perriand, 1954, producida por Cassina en 2009
Una silla ligera que por sus proporciones y su diseño, evoca la tradición japonesa del origami; una silla que, como una hoja de papel, toma forma con ligeros pliegues desarrollándose como una sola pieza moldeada en madera contrachapada curvada.
Esta silla apilable, que se acopla formalmente a la butaca Ombra, fue diseñada en Japón en 1954 para la exposición Synthèse des Arts (de Le Corbusier, Fernand Léger, Charlotte Perriand). La estética simple, la pureza gráfica que la caracteriza y la expresión de la síntesis perfecta en el gesto, la forma y la técnica, identifican plenamente el espíritu de Charlotte Perriand.
 
Luisa de Franco Albini, 1955, producida por Cassina en 2008
El proyecto de la silla Luisa, ganadora del Compasso d’oro en 1955, fue desarrollado durante quince años, con continuas variaciones y cinco ediciones en las que se han ido incorporando mejoras técnicas, interpretadas como oportunidades para el perfeccionamiento de la “sustancia de la forma”. Sólo la última versión toma el nombre de Luisa, el nombre de la asistenta personal de Albini y esposa de su colaborador más cercano, Gino Collombini.
Hace referencia a un patrón de carpintería tradicional clásica y fue diseñada como una racionalización de sus componentes, teniendo en cuenta la forma como una herramienta para la investigación de las posibilidades metodológicas del proyecto. Completamente desmontable, con elementos ensamblados con tornillos o articulaciones, con regruesos en las juntas de unión, la silla Luisa es el resultado de un estudio de intersecciones de planos en el espacio que hace del rigor compositivo un instrumento de gestión del proyecto.
 
EL MODERNO ITALIANO EN EL MUNDO
 
683 de Carlo di Carli, 1954, Cassina Historical Archives
Premiada con el Compasso d’oro en 1954 (también con el Diploma de honor en la X Triennale y con el premio Good Design en el MoMA de Nueva York) el proyecto de la silla 683 es el resultado de una serie de estudios de di Carli con la curvatura de la madera contrachapada.
La estructura dinámica, de referencias orgánicas y en fresno macizo, se caracteriza por las patas afiladas y de una pequeña sección en L para el apoyo del asiento y del respaldo. Estos están construidos con un fina lámina de contrachapado curvado de fresno que parece envolver la estructura y se conecta a ella con unos pequeños distanciadores en latón.
 
699 Superleggera de Gio Ponti, 1957, Cassina I Contemporanei Collection
Tomada de la silla tradicional italiana de Chiavari, la Superleggera es fruto indiscutible de la investigación de Gio Ponti, y de la habilidad y capacidad de experimentación y de producción de Cassina y de sus artesanos. A través del aligeramiento progresivo de la estructura y del cambio de la forma de sus montantes respecto a la primera versión de La Leggera en 1952, desembocó en 1957 en una solución caracterizada por el perfecto equilibrio entre resistencia y ligereza.
El mismo Gio Ponti definió la silla como “normal, sin adjetivos”.
“Creando la Superleggera - decía Gio Ponti - he seguido el proceso interminable de la tecnología, que va de lo pesante a lo ligero: eliminando - ver la sección triangular de la pata - material y peso inerte, identificando “al límite” la forma con la estructura, sabiamente y sin virtuosismos, respetando al mismo tiempo la utilidad y “la fuerza exacta”. El adelgazamiento de la sección triangular le lleva a decir “aquí estamos en el campo de la estética”.
 
PRODUCCIÓN INDUSTRIAL, ENTRE LA INNOVACIÓN Y LA TRADICIÓN
 
Carimate de Vico Magistretti, 1964, Cassina Historical Archives
La silla Carimate modello 115 fue el primero de muchos éxitos que llevan la firma de Magistretti/Cassina. Proyectada por Magistretti para una decoración específica, la Club House del círculo de Golf de Carimate, la silla con estructura de haya lacada y asiento de paja, está conectada directamente, de una parte con una silla tradicional rural y de otra con el diseño escandinavo, que en los años 50 tuvo en Italia una notable difusión.
Aunque el proyecto está impregnado de referencias al pasado, emerge en un deseo de actualizar, expresado con el color de la laca roja, lo que sitúa al producto en la búsqueda de la modernidad típica de los años 60. Por un lado la modernidad entendida como un eco de la tradición y de la memoria y por otro, la modernidad entendida como un análisis de temas como la modularidad, la flexibilidad o la posibilidad de ser apilable.
 
121 de Tobia Scarpa, 1965, Cassina Historical Archives
La silla modello 121 se caracteriza por el uso de la madera maciza, eco de una tradición artesanal siempre presente y reinterpretada por Afra y Tobia Scarpa en un personal discurso de formas, del estudio de las juntas a la modularidad de sus componentes.
La silla se compone de una base de madera maciza de sección rectangular y sutil y de un asiento/respaldo de madera contrachapada curvada, tapizada en cuero sobre un fino acolchado: un contraste, de gran belleza, entre la rigidez de la estructura y la ligereza del asiento.
 
VISIONES: BUEN DISEÑO Y DISEÑO RADICAL
 
Cab de Mario Bellini, 1977, Cassina I Contemporanei Collection
Con más de 50.000 icónicas sillas Cab producidas hasta la fecha, esta leyenda de la historia del diseño es una de las piezas más reconocibles de la colección de Cassina. En su privilegiada relación con el cuerpo humano, Cab es, para Bellini, una de las piezas de mobiliario más profundamente arraigadas en nuestra memoria colectiva: de hecho fue concebida como una extensión del cuerpo.
El know-how en artesanía de Cassina puede ser identificado en la funda de cuero que se adapta como un guante al esqueleto metálico. 16 partes diferentes se cortan una a una siguiendo 14 procesos de trabajo manual. Y una cremallera recorre su silueta. El diseño estructural y orgánico de esta pieza todavía hoy resulta pionero y sujeto a muchas imitaciones.
“He empleado casi veinte años – escribió Mario Bellini – en encontrar el coraje de diseñar una silla (creo que la Cab lo es), diseñada como una silla, que es simplemente y como siempre, un asiento, un respaldo y cuatro patas”.
 
Daliladue de Gaetano Pesce, 1980, Cassina Historical Archives
Esta silla moldeada en poliuretano rígido con acabado de resina epoxídica, se proyectó junto a los odelos Dalilauno y Dalilatre para la mesa Sansone: “Pensé – dijo Pesce – que alrededor de una mesa tenía que haber sillas diversas, del mismo modo que se sientan personas diversas... Me gusta la idea de que la silla sea individual, no un set idéntico como solemos tener. De ahí que las tres sillas Dalila deben transmitir una idea de sociedad variada, compuesta por personas diferentes. Una es gorda y vieja, la otra joven y delgada; una rubia y la otra
morena”. Este proyecto es la expresión del diseño “existencialista” de Pesce, que consiste en una reflexión constante acerca del hombre y su hábitat: sus muebles son expresivos, metáforas, con una necesidad de producción en serie diversificada contra la idea fundamental de lo standard.
 
UNA NUEVA VIDA DOMÉSTICA
 
Revers de Andrea Branzi, 1993, Cassina Historical Archives
Un proyecto coherente con el pensamiento de Branzi que refleja la finalidad de la unidad estratégica de las “tres hermanas del proyecto” (diseño, arquitectura y urbanismo). Una actitud que de hecho ha abierto un espacio para la autonomía cultural de las disciplinas, dotando a los objetos domésticos de un gran carisma y personalidad. En este caso, a través de una sólida cinta de madera de haya curvada que forma el respaldo y los brazos, para afirmar la libertad de expresión destinada a crear una discontinuidad en lugar de un paisaje único.
 
UN ESCENARIO ABIERTO Y GLOBAL
 
Hola de Hannes Wettstein, 2003, Cassina I Contemporanei Collection
Con la armonía de una estructura natural, la silla Hola tiene una silueta sinuosa y un volumen fluido.
Desarrollada con las variantes con y sin “brazos”, con un revestimiento envolvente y elegantes costuras, se ha experimentado también en la versión en nylon lacado brillante, rotomoldeada, para revalorizar si cabe su presencia de materia absoluta.
 
Pilotta de Rodolfo Dordoni, 2007, Cassina I Contemporanei Collection
Una silla que da forma en clave contemporánea a aquel extraordinario patrimonio de experiencia y know-how productivo de la elaboración de la madera que Cassina inició con el maestro Gio Ponti.
Un elegante esqueleto de madera de fresno con un perfil moldeado, un estudio de las juntas y una técnica constructiva que da como resultado una verdadera y propia gramática de la forma; un proyecto a caballo del presente y del pasado, pensado para escenarios más tranquilos que no caigan en el extremismo simplista, pero aportando novedad y valores como la elegancia, el equilibrio y la duración.
 
Caprice de Philippe Starck, 2007, Cassina I Contemporanei Collection
Una silla de imagen clásica pero impregnada de un espíritu provocador. La innovación detrás de la Caprice es emblemática de la actitud tecnológica de Cassina en el desarrollo de proyectos complejos.
La estructura de acero soporta una futurista carcasa de nylon, que nace de los experimentos de fabricación más avanzados, en los que se modela como un traje de chaqueta acolchado, metalizado o liso, dando naturalmente la bienvenida al cuerpo.
 
M10 de Patrick Norguet, 2014, Cassina I Contemporanei Collection
El cuerpo de la silla M10 está suspendido en una Y invertida con elegante indiferencia, pero detrás de esta magia técnica hay un trabajo innovador y complejo que revolucionó el proceso típico de construcción de una silla clásica. Un reto importante del diseño con una búsqueda de materiales y características técnicas para la máxima estabilidad y durabilidad del producto.
Las patas finas, que continúan en el perfil de los apoyabrazos creando un contraste cálido con el revestimiento de la silla, se apoyan en un elemento interior de metal que sirve como núcleo de la estructura. Ligeramente acolchada, la silla rodea el cuerpo en un abrazo cálido y confortable.
"A través de la arquitectura de impacto, quería generar la impresión de una posición inestable, un porteà-faux. Este equilibrio espectacular y delicado es el resultado de la capacidad técnica y la calidad del diálogo con Cassina.” Patrick Norguet 
 
4 de diciembre 2014 - 30 de enero 2015.
Cassina Barcelona.
Av. Diagonal, 369. Barcelona. T. 93 164 06 03.
www.cassinabarcelona.com