Una estantería que desafía las leyes de la estática y va más allá de las convenciones del equilibrio. Un verdadero manifiesto de las habilidades de diseño y construcción de Cassina, que después de un largo período de estudio y reelaboración, y gracias a la intervención de las tecnologías más avanzadas, reeditó el único ejemplar creado en 1940 por Franco Albini para su hogar milanés.
El respeto por el alma auténtica del proyecto, con su fuerte carga experimental y su diseño sorprendentemente lineal, conserva la poética de la sustracción en la base de la estructura, creando intervalos atmosféricos de aire y luz que parecen hacer flotar libros y objetos en el espacio.
Cassina devuelve así a la cultura del diseño una de sus piezas más icónicas, elevada a la categoría de obra de arte que revive en el mundo contemporáneo conservando su magia original.